sábado, julio 05, 2008

Miguel Ángel: artista colosal




Miguel Ángel 
Gilles Néret
Océano


Soy un profundo admirador de ese monstruo artístico que llevará en vida mortal el nombre de Michelangiolo  Buonarroti (1475-1564), mejor conocido como Miguel Ángel a secas para los cuates. Para mí, el más grande genio del Renacimiento italiano en cuanto a artes plásticas se refiere. Aunque obviamente no podemos dejar de lado al gran Leonardo Da Vinci. Sin embargo, este periodo de genialidad y revaloración del ser humano como centro mismo de la cultura y el universo, pienso que se lo lleva de calle el buen Miguel Ángel, quien desde muy temprana edad mostró una capacidad extraordinaria para la escultura, particularmente para el tallado del mármol.



En este ameno libro se nos va narrando la vida del genio, a través de las obras que fue realizando. Muchas de ellas a regañadientes y por mero encargo. Algunas de como el David, o el mural del techo de la Capilla Sixtina verdaderas obras maestras. 

No creo que después de Miguel Ángel haya existido un coloso artístico de sus proporciones, (dudo que exista o existirá) que lo mismo pintaba (aunque el odiaba la pintura; pues pensaba que el único arte verdadero era la escultura); esculpía cosas tan hermosas como La piedad o realizaba proyectos arquitectónicos como la cúpula de la catedral de San Pedro y San Pablo en el Vaticano.



Un entretenido libro de arte, muy fácil de leer y en donde el autor, deja entrever el carácter nada fácil por cierto de uno de los mayores genios que ha dado nuestra especie a lo largo de su estadía en el planeta Tierra. Una personalidad contradictoria, por ratos arrogante, pero siempre genial. 

Contemplar cualquier obra de este coloso es una experiencia que mezcla lo terrenal y lo espiritual a un nivel sublime. Cada que veo, leo o sé algo más de este gran artista del Renacimiento, me convenzo más de que estaba muy por encima de las capacidades normales de cualquiera de nosotros. A veces como el polémico escritor navarro J. J Benítez pienso que simplemente no era de este mundo. 

domingo, junio 29, 2008

Sputnik, mi amor novela que habla del amor imposible

Sputnik, mi amor

Haruki Murakami

Lourdes Porta y Junichi Matsuura (traductores)

Tusquets

2002

Sueño. A veces pienso que es la única acción correcta que puedo hacer. Soñar, vivir en el mundo de los sueños...”


Hermosa novela acerca de un triángulo amoroso poco común. El narrador es un joven maestro de primaria que está enamorado de Sumire, una chica rara que conociera en la universidad. Pero Sumire tiene una única obsesión: ser novelista; además de considerarse a sí misma como la última rebelde, viste como un muchacho, furma como chacuaco, les es difícil la convivencia con los demás y rechaza toda convención moral. Un buen día, en una boda, conoce a Myu, una mujer casada de mediana edad tan hermosa como enigmática, y se enamora apasionadamente de ella. Myu contrata a Sumire como secretaria y juntas emprenden un viaje de negocios por Europa que concluye en una isla griega. Después del cual, nada volverá a ser igual en la vida de estos tres personajes centrales.


El estilo de contar la historia es lo que más me ha gustado. Con la maestría que caracteriza a los japonenes para contar historias, esta novela resulta interesante no sólo por su estructrura que combina la realidad con el mundo onírico; sino por la capacidad —asombrosa— de indagar no sólo en la psique de sus personajes, sino incluso en sus almas.


El triángulo amoroso está planteado aquí como una suerte de metáfora del amor platónico e imposible. Una novela que versa sobre el tema del amor inalcanzable que todos hemos experimentado al menos una vez en nuestras vidas. Esos tipos de amores imposibles, precisamente por hallarse uno tan cerca del objeto del deseo, paradójicamente es imposible acceder a él en el terreno romántico.


Mucha vida, mucha imaginación, mucho alucine, mucha fantasía, muchos deseos contenidos y reprimidos, son los elementos estrcturales de esta bella y complejamente sencilla novela, que indaga también sobre la enorme importancia de la literatura y el arte de soñar en la vida cotidiana de cada uno nosotros.


Poder combinar de manera tan —aparentemente— simple el mundo de la vigilia con el mundo de los sueños, es quizá uno de los grandes méritos de Murakami, mismos que lo ha convertido en poco tiempo de escritor de culto a autor de prestigio en todo el mundo. Ha recibido galardones como el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri, el Franz Kafka y el Frank O' Connor de relatos. Ha sido profesor en las universidades de Princeton y Taft. En sus ratos libres ha traducido al japonés a autores norteamericanos como Francis Scott Fitzgerald, John Irving, John Carver y J. D, Salinger.


Es autor de las novelas: Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Al sur de la frontera, al oeste del Sol, Tokio Blues (Norwegian Wood) y más recientemente Kafka en la orilla, en donde se funden pasado y presente, sueño y realidad. Aclamada como la mejor novela del año en 2005, por el suplemento literario del New York Times.




martes, junio 24, 2008

Los varones señalados






Cargado originalmente por Andreas Reinhold
Los varones señalados
Francisco Cervantes
En: CANTADO PARA NADIE (POESÍA COMPLETA)
Fondo de Cultura Económica
1972


ADSUM

deteneos ésta es la tumba
él mejor hubiera querido
no dejar por botín su cuerpo
a la tierra tan voraz
tal el olvido más lento
a él parece no importarle
está muerto
sus huesos ablandados mordidos
por hormigas y tierra
sus hazañas a nadie referidas sino a él
devoradas por el musgo calumnioso
y las notables por humanas
luciéndose como armas
en campos de escudos enemigos
ha muerto como nadie lo sabe
sólo él el de la Inquieta Espada
quieto desnudo de su fama
no sé imaginó su sonrisa
la sonrisa de todos sus huesos que sonríen
al conocer el resultado que esperaba
la sociedad porque luchaba
ellos no supieron ni su lema lo decía
sí lo supo su dama sí lo supo
por eso lo mandaron al destierro
se repartieron entre sus enemigos
todo lo suyo así sucede siempre
ni siquiera una mueca de desprecio
tuvo vivo o muerto para ellos
cuando luchaba combatía
o su espada abría compuertas a la muerte
no era tanto por una "causa"
y cuando amaba oraba
era sólo por el afán de estar solo
lo más pronto posible
de gastar el vanidoso compañerismo
que alguna vez quiso rodearlo
y que se transformó en el muro de la enemistad
esto lo comprendió bien en el destierro
allí fue preciso que supiera
después no podría saberlo más.


La noche del corno
Le grand claquin


i

AGUDAMENTE fieramente
piedra que baja por una escalinata
por la propia voluntad con toda calma
sonaba golpeándose contra la noche
eco reflejándose en el foso del castillo
se reflejaba a pesar suyo
o no era dócil herramienta de tortura
de lo oscuro no lo era
ni entonación tenía ordenada insistencia
como la que anuncia al héroe
de la agonía tenía los altibajos imprevistos
en cuyo trance se amanece
con la vida dispersándose como ceniza
así tronó su voz allí en la alcoba
aleteó en las ventanas se paseó por el techo de roble
entonces los padres miraron
decepcionados vieron
aquello que la partera sostuvo entre sus brazos
gritó gritó gritó

salvo que podría destruirlos
luego se miraron entre sí
después de un largo rato
sólo dos palabras pronunciaron
Qué Feo
tal fue la bienvenida
allí tuvo su primer aprendizaje
después había de recibir
una llave pesada para su conciencia
sin la que abrió el camino que sólo él recorrería
ah respiremos
veamos la noche estrechándose en torno al castillo de hidalgo
pobre

veamos en el sueño aquello de lo que no nos acordaremos más
si alguien nos pregunta
sólo daremos testimonio
oh testimonio no tendremos.


domingo, junio 22, 2008

Yo, Robot

Yo, Robot
Isaac Asimov
Editorial Sudamericana

Las tres leyes de la robótica


1. Un robot no puede dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.


2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes se oponen a la Primera Ley.


3. Un robot debe proteger su propia existencia hasta donde esa protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.


Manual de Robótica, 56a Edición, año 2058.


Este es el segundo libro de Ciencia-Ficción que leo de este autor norteamericano. Todo un clásico dentro del género. Y confirmo que su estilo no me gusta mucho en particular. Me parece mejor ensayista que novelista o cuentista. Digo esto, porque uno de los pocos libros que no puede terminar de leer fue el de Fundación. En honor a la verdad también hay que decir que las traducciones que han hecho de sus obras la Editorial Sudamericana son francamente malas y plagadas de erratas. 

Los planteamientos de Asimov son muy interesantes, pero sus tratamientos no me parecen muy atractivos. En Yo, Robot uno de sus temas recurrentes: la lucha dicotómica entre el hombre y máquina encuentran su paroxismo, cuando los robots comienzan a ha adquirir cierta autonomía y se tornan paulatinamente una potencial amenaza para sus creadores, la raza humana.

Por medio de pequeñas historias mismas que han servido como argumentos cinematográficos para cintas como El hombre bicentenario; los espléndidos cortos que vienen en The Animatrix (particularmente El segundo renacimiento I y II) y la misma adaptación de Yo, robot, dirigida por Alex Proyas y protagonizada por Will Smith Asimov nos va narrando cómo se ha ido dando el proceso desde que los primeros robots mostraron síntomas preocupantes de autonomía y rebeldía. Hasta llegar a una crisis mundial, en donde los seres humanos (su economía y supervivencia) dependen completamente de las máquinas para subsistir.

La metáfora de una sociedad humana arrogante que se siente capaz de crear un tipo de Inteligencia Artificial que le permita "librarse" de las tareas rutinarias o en exceso peligrosas; jugándole a Dios. Halla interesantes reflexiones en este texto clásico, en donde Asimov cuestiona la no sólo lo que puede pasar en un futuro no muy lejano las historias están ubicadas a finales del siglo XX y terminan a mediados del siglo XXI, respecto a la cada vez más preocupante relación entre hombres y máquinas, en donde éstas son cada vez más eficientes, inteligentes y con ideas autónomas.

La tesis de Mary Shelly en El nuevo Prometeo se retoma aquí de una manera más exhaustiva, mostrando diferentes facetas del comportamiento de los robots. No son muy halagüeños los resultados cuando el ser humano le juega a ser Dios.

Como tampoco lo son cuando deja de cuestionar y reflexionar y comienza a relegar esas actividades "menores" a los robots que los rodean. Recordemos que la palabra robot proviene de las lenguas escandinavas y significa esclavo. Aquí, Asimov nos plantea la pregunta ¿en una sociedad hipermoderna y supertecnificada quién sería el esclavo de quién?

La última parte de la novela es la mejor por mucho, porque en ella el ritmo narrativo comienza a unirse a una cantidad de sucesos y datos que resultan aterradores. El final de la novela está supremo. Lástima que no puedo revelarlo aquí. Pero he de comentar que lo leí mientras venía en el tren suburbano de regreso a casa. Mientras la voz electrónica del tren anunciaba la próxima estación. Experimenté una sensación de rara. 

Asimov nos alerta de los peligros que los avances tecnológicos (sin una sólida base humana) pueden traer como consecuencia lógica. Ampliamente recomendable para reflexionar acerca del futuro que nos depara el destino, sino hacemos algo para cambiar la forma de relacionarnos con otros seres humanos, nuestro entorno natural y social, y seguimos jugándole al Dios creador.

"¿A caso los seres humanos no se han dado cuenta de que DIOS ES UNA MÁQUINA?"

viernes, junio 13, 2008

Uno soñaba que era rey

Uno soñaba que era un rey
Enrique Serna
Booket
1989, 2005


Un sólido relato. Una novela carnavalesca. Una narración paródica. Una historia que se evade, que se fuga, que se va en una inhalación, que termina en una exhalación. Tomando como punto de partida la convocatoria de un concurso para niños héroes, Enrique Serna dibuja un retablo esperpéndico de la sociedad mexicana contemporánea, con todos sus fantasmas y contradacciones: niños chemos que sueñan con tener una charola de polícia Judicial; niños bien aficionados a cazar nacos; mujeres que gruñen por insatisfacción sexual; empresarios narcisistas adictos a los espejos; lectores de diarios amarillistas con pasiones inconfensables; e intelectuales atrapados en la encrucijada entre la vocación revolucionaria y el pago de la tarjeta de crédito.

Novela que recupera la tradición picaresca, su cinismo, su falta de fe, pero al mismo tiempo, su vigor narrativo, Uno soñaba que era rey se lee con una mezcla de horror y fascinación; horror por la realidad que describe, fascinación por la sangrienta ironía y la sorprendente variedad de recuros que Serna despliega para narrar y reírse de lo narrado. En ese sentido, estamos ante un relato que tiene la capacidad de autoparodiarse.

Esta es una edición revisada y corregida por el autor, quien se confirma como uno de los escritores más transgresores de la literatura mexicana actual. Un inteligente artista que tiene las agallas para mostrar al México profundo en toda su descomposición. Desde mi punto de vista es una novela de terror y horrores; y al mismo tiempo es un excelente ejemplo de la rebeldía inteligente que caracteriza a su autor.
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viernes, junio 06, 2008

Flores o de cómo construir una novela a partir de retazos


Flores

Mario Bellatin

Joaquín Mortiz

2001

Mario Bellatin es uno de esos artistas polémicos a los que sólo puedes acercarte de una manera directa y clara. Es uno de esos escritores a los que odias o amas profundamente, pues no permite las medias tintas. Para algunos es uno de los escritores mexicanos más propositivos de las últimas dos décadas. Para otros un arrogante, ególatra y falso autor.


Su universo es tan complejo y a la vez tan simple. Tan autobiográfico y a la vez tan literario, que es díficil —sino imposible— determinar donde acaba uno y empieza el otro.


Su literatura tan plagada de obsesiones como las deformidades físicas, las mutaciones y las amputaciones (quizá porque él mismo es manco); la decadencia social y espiritual del ser humano; la metaliteratura (el análisis de la literatura y su proceso creador desde la misma obra) y la autorreferencialidad (le encanta hacer mención de otras obras suyas precedentes, así como de personajes, escenas o simples títulos de anteriores novelas o cuentos).


Un artista obsesionado con la literatura y sus procesos estructurales. Amante de las técnicas orientales de contar historias. A Bellatin lo que le interesa es la construcción de una historia a partir de la fracturación de la misma. Goza mostrándole al lector los andamiajes sobre los que se sustentan sus obras. Pero al mismo tiempo comienza a crear universos plagados de ambigüedad, siendo ésta precisamente su herramienta por excelencia. La ambigüedad de sus relatos es una arma de doble filo, porque puede ser que te parezcan de lo más literarios y, por ello, interesantes o bien que te resulten demasiado autobiográficos , demasiado “clavados”, quizá hasta pedantes.


Conozco a varios colegas escritores que lo detestan y denostan a muerte. ¿Será pura envidia? Pero también conozco a muchos lectores inteligentes como Humanoide que lo consideran genial. Yo creo que a Bellatin le gusta ser percibido así. Estar en medio de la polémica y el escándalo.

A mí en lo particular me parece genial y, sin duda, uno de los escritores más propositivos y transgresores en lengua española de los últimos tiempos. Un verdadero maestro innovador de la novela corta. Para los que no me crean échenle un ojito a Flores: seguro no los dejará indiferentes. Bellatin no se permite esos lujos con sus lectores.

martes, junio 03, 2008

Luces del Norte






Luces del Norte
La materia oscura I
Philip Pullman
Roser Berdagué (traductor)
1995

Esta no es una novela convencional dentro de su género, la literatura fantástica juevenil. Es un trabajo con un sello distintivo que radica mayoritariamente en un estilo denso y lento. A mí me costó varios capítulos poder entrar en este universo fantástico que cuenta las aventuras que vive la joven Lyra, quien sin querer se entera de la existencia de un polvo ―que nadie puede explicar a bien qué es, ni de dónde proviene― que resulta ser la clave para abrir portales a otros planos dimensiones.


La historia se va tornando cada vez más interesante. Hay brujas, una mujer hermosa, un aventurero con ciertas dosis de fanatismo, osos acorazados que hablan y guerrean, giptanos una tribú deambulante; y daimoniones que son seres mágicos capaces de transformarse en diversos animales a voluntad y que siempre están ligados a un ser humano. En la novela se sostiene que cada ser humano tiene uno, y que ni el daimonion ni el humano pueden vivir sin el otro. Aunque tampoco se explica el por qué de eso.


Todas estas ambiguedades: que si el polvo; que si existen otras dimensiones o mundos paralelos a este; que si los daimoniones y su relación simbiótica con los humanos; que si hay bandos buenos y malos de brujas; que si existen osos acorazados capaces de hablar, en fin, son muchos elementos que se conjugan para crear un universo fantástico que si bien tiene algunos tintes clásicos de los cuentos de hadas, explora otros derroteros.


Siendo su sólida crítica a la Iglesia Católica quizá el menos común dentro de las historias del género. En el libro se afirma que esta institución religiosa ha tenido siempre conocimiento de otros universos paralelos al nuestro, pero que por alguna razón oscura lo han ocultado del conocimiento popular de manera sistemática a lo largo de siglos.


La materia oscura insisto es una saga de tres novelas que aunque siendo parte de la literatura fantástica dirigida a jóvenes es bastante distinta ―y a la vez bastante clásica― y que toca temas de una manera diferente.


Para la Iglesia Católica no es nada agradable ver que los jóvenes lean este texto. Tal vez esa prohibición indirecta provocó que la novela pronto se convirtiera en un best-seller internacional.



Recientemente se adaptó para el cine bajo el título de La brújula dorada, que no es otras cosa salvo un aletiómetro un instrumento capaz de revelar la verdad, pasada y futura, sólo para aquel que tenga la capacidad de leerlo. A mí me gustó, pero no era para nada lo que me esperaba. Habrá que leer los otros dos volúmenes de la saga para tener una visión más amplía, sobre la cual poder dar un punto de vista aún más claro.

Nota: Además de todo lo anterior este libro siempre me traerá buenos recuerdos, ya que mientras lo leía, nació mi primogénito, Juan Salvador García Durán, el sábado 24 de mayo a las 3:55 de la tarde. Espero que sea un buen ser humano y de paso le encante leer como a sus padres.